Vistas de página en total

domingo, 10 de enero de 2010

SANO DE REPENTE

I

El verdadero valor de mí mismo
ha caído en un letargo romántico
de querer ser quién ya no soy.
¿De dónde nace mi escepticismo?
¿Por qué no creo en nada ni en nadie?

¡Bah! No tiene caso ser quien ya no soy,
tal vez quien nunca he sido...
y, lo peor,
ni seré.

II

Y después de todo,
verme renacer pronto de mis escombros
con ímpetu y razón que antes no tenía.

III

Ponerme sano de repente
escribir todo lo que tenga en mi resentimiento
y caer loco de amargura,
con una sonrisa postorgásmica
en la cual mis leños ya no humean,
son sólo cenizas que se van remolineando.


De Cariñando en Humedades

No hay comentarios:

Publicar un comentario