El verdadero valor de mí mismo ha caído en un letargo romántico de querer ser quién ya no soy. ¿De dónde nace mi escepticismo? ¿Por qué no creo en nada ni en nadie? ¡Bah! No tiene caso ser quién ya no soy y, tal vez, quién nunca he sido
Todos hemos estado envueltos en este remolino de tiempos, historias y anhelos que creemos no poder ajustar a la exactitud del momento. Lo genial del cosmos es darse cuenta que el ajuste perfecto lo estamos viviendo.
Todos hemos estado envueltos en este remolino de tiempos, historias y anhelos que creemos no poder ajustar a la exactitud del momento. Lo genial del cosmos es darse cuenta que el ajuste perfecto lo estamos viviendo.
ResponderEliminar