No hubo forma alguna de expresión. ¿Cómo hablarle a la gente si ya nadie te conoce? ¿Cómo retratarte si ni tu misma cara te gusta? ¿Cómo escribir si tu pluma te cansa? Vas dejando por el mundo toda la mierda con que naciste. No hay nadie en el mundo que pueda explicarte el por qué de ti mismo. Eres el mismo buitre que come carroña y que aprende a decir Coca-Cola, a comer Twinky Wonder y a decir Jerchis en vez de cacao. ¿Cómo vas a jugar al balero si ni tú mismo encajas en la vida, ni en la muerte? ¿Cómo vas a destruir con tus débiles manitas (que se sienten orgullosas por r unos cuantos callos improductivos) todo el bloque de acero con el que te has cercado?
Recuerda a tus antiguos héroes, héroes en sí mismos y todo porque eran grandes. Y tú te has dejado crecer las barbas en un intento vano por sentirte mayor. ¡Barbas! ¿Para qué las quiero? Y después de todo, verme renacer pronto de mis propios escombros, con ímpetu y razón que antes no tenía. Entonces sí: a chingar su madre el mundo.
Volverte loco de repente, escribir todo lo que tengas en tu resentimiento y caer loco de amargura, con una sonrisa postorgásmica en la cual tus cenizas ya no humean, son sólo cenizas que se van con un tornado.
A chingar a su madre el mundo... es la negación de uno de los arquitectos que ha construido una buena parte de nuestro ser, hershey, coca cola, google, todo es parte de quien somos, mandar a chingar a su madre al mundo es el equivalente a matar a todas la personas en el mundo en vez de suicidarse. Pasamos largos primeros años de nuestra vida asimilando el mundo y otros tantos para entenderlo, para terminar mandándolo a chingar a su madre... suena lógico... supongo.
ResponderEliminarAmor mio:
ResponderEliminarRealmente esta muy bien escrito, estruja el alma lo que dices, pero me provoca una infinita tristeza leer esta parte de tú alma, creo que porque me siento engañada, o autoengañada, pensando que todo iba muy bien entre nosotros, que la vida en común era agradable para tí, que tu jija te daba cierta felicidad, en fin, no pensé que las cosas o más bien que tú visión del mundo, de la vida y de tú vida siguiera siendo la misma de hace años, sé que me aclaraste cosas, pero no deja de doler tanto dolor.